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Daño moral. Algunas Reflexiones sobre su valuacion. PDF Imprimir Correo electrónico
Doctrina - Civil

VOCES: DAÑO MORAL – INDEMNIZACION - VALUACION

Daño moral. Algunas Reflexiones sobre su valuacion.

Por: Martin Alejandro Christello

Texto completo: SAIJ, articulo inedito, 1998.
Publicado: Argentinajudicial.com.ar


Introduccion.
Entendemos al daño como uno de los presupuestos fundamentales de la responsabilidad civil. No cabe duda que los demas elementos de la responsabilidad civil han mostrado en algunos casos una metamorfosis que ha llegado inclusive a cambiar su sentido en lo que hace a la inteligencia que se tenia acerca de ellos. Como muestra basta observar que el principio que establecia el requisito de la ilicitud del acto ha ido cediendo terreno para llegar en la actualidad a aceptarse la responsabilidad por actos licitos en la orbita del Estado.(1)
La nocion de daño ha acompañado esta corriente evolutiva en la cual la nocion de reparacion integral aparece como norte que guia la actividad jurigena. El daño moral no puede resultar ajeno a esa cuestion.
Segun Orgaz el daño es el primer elemento de la responsabilidad civil, prescindiendo de la cronologia, ya que desde este punto de vista es razonablemente el ultimo, como consecuencia o resultado de la accion antijuridica .(2)
Concepto de daño.
El concepto daño puede ser comprendido con dos significados de distinta extension:
1) En sentido amplio, hay daño cuando se lesiona cualquier derecho subjetivo;
2) En sentido estricto, la lesion debe recaer sobre ciertos derechos subjetivos, patrimoniales o extrapatrimoniales, cuyo menoscabo genera -en determinadas circunstancias- una sancion patrimonial. Este ultimo significado es relevante en materia de responsabilidad
civil.
En la esfera contractual el daño es presupuesto del resarcimiento (art. 519 y ss. y 622 CC), y en campo extracontractual no hay ilicito punible "si no hubiese daño causado, u otro acto exterior que lo pueda causar" (art. 1067 CC), sea que recaiga "sobre un objeto exterior, o bien se confunda con la existencia de la persona" (arts. 1075 y 1109, 2& parte del CC). (3)
Podemos efectuar una distincion entre el daño patrimonial y extrapatrimonial, asi el daño es patrimonial cuando repercute en el patrimonio, de manera directa o indirecta: "Habra daño siempre que se causare a otro algun perjuicio susceptible de apreciacion pecuniaria, o directamente en las cosas de su dominio o posesion, o indirectamente por el mal hecho a su persona, derechos o facultades" (art. 1068 CC).
El daño extrapatrimonial o moral, en cambio, se caracteriza por su proyeccion moral, sea que el hecho generador lesione un derecho subjetivo patrimonial o extrapatrimonial.
Daño moral: caracterizacion.
El concepto de daño moral ha originado divergencias(4), para algunos la distincion entre el daño material y el moral depende de la naturaleza de los derechos lesionados, de modo tal que si el acto ilicito ha vulnerado un derecho patrimonial, el daño es material; si ha lesionado un derecho no patrimonial, el daño es moral. Para otros, la distincion no se basa en la indole de los derechos afectados, sino en los resultados o consecuencias de la accion antijuridica, asi, si tal accion ocasiona un menoscabo en el patrimonio, nos hallamos frente al daño material o patrimonial, con prescindencia de la naturaleza -patrimonial o no- del derecho afectado; y si ningun efecto tiene sobre el patrimonio, pero hace sufrir a la persona en sus intereses morales tutelados por la ley, hay daño moral, no patrimonial o extrapatrimonial.
Por eso podemos decir que el daño moral que se proyecta sobre derechos subjetivos extrapatrimoniales -sea que el hecho generador actue sobre un derecho patrimonial-, consiste en el sufrimiento causado como "dolor" o como "daño en las afecciones"; el daño al
honor constituye claro ejemplo de esta ultima categoria (v. art. 1099 CC). (5)
Con el mismo alcance ha sido definido como la lesion en los sentimientos que determina dolor o sufrimientos fisicos, inquietud espiritual, o agravio a las afecciones legitimas y en general toda clase de padecimientos insusceptibles de apreciacion pecuniaria.(6)
Determinacion y valuacion del daño.-
Superada la discusion acerca de la procedencia de la reparacion por el daño moral (y no solo por el agravio) y el caracter resarcitorio de tal indemnizacion, y su procedencia dentro del ambito de la responsabilidad contractual y aquiliana, cabe adentrarse en el tema de la determinacion y valuacion del rubro al que estamos haciendo referencia.
Al damnificado le incumbe acreditar la existencia y la cuantia del daño a efectos de obtener en un proceso judicial su resarcimiento. No obstante una vez que se ha acreditado que existe el daño, "la sentencia fijara el importe del credito o de los perjuicios reclamados, siempre que su existencia este legalmente comprobada, aunque no resultare justificado su monto" (art. 165, 3& parte C. Pr.).
En este tema -como en tantos otros- la labor del juez es fundamental a efectos de lograr establecer del modo mas justo posible la reparacion del daño, resulta inadecuado -debemos adelantarlo- el someterse a un standard que relacione el daño moral con un porcentaje del patrimonial, puesto que muchas veces nada tiene que ver uno con otro o puede inclusive reclamarse unicamente aquel.
Por ello para probar el daño moral en su existencia y entidad no es necesaria prueba directa.
Bajo este aspecto existe alguna distincion que conviene remarcar sobre todo a nivel jurisprudencial, ya que nuestros fallos demuestran que existe una diferencia marcada entre los supuestos de responsabilidad contractual y extracontractual. En efecto ha sido criterio jurisprudencial el expresado por nuestros tribunales en cuanto al criterio seguido en materia contractual "Si bien la ley faculta al juez a condenar al responsable de acuerdo a la indole del hecho dañoso y las circunstancias del caso (art. 522, cod. civil), la indemnizacion del daño moral se encuentra subordinada a la exigencia de la prueba del daño; es decir, a la prueba de que el incumplimiento contractual ha originado a la parte inocente un perjuicio de naturaleza extrapatrimonial" (CNCom., sala A, octubre 22-1992, ED, 152-641).
Asimismo "Si el asegurado no ha probado que verdaderamente sufrio un daño moral a raiz del incumplimiento del asegurador de su obligacion de indemnizar, dicho rubro no debera ser reparado; ya que el daño moral, cuando tiene origen contractual, debe ser considerado con
rigor y, por tanto es a cargo de quien lo reclama su prueba concreta, no bastando la del incumplimiento de las obligaciones contraidas" (CNCom., sala B, noviembre 23-1992, ED, 152-510). Otro: "Dado que toda inejecucion contractual provoca desilusiones, incertidumbres u otros padecimientos espirituales, para decidir si corresponde o no la indemnizacion por daño moral debe aplicarse un criterio restrictivo, exigiendose la prueba concreta del menoscabo sufrido, ya que, de lo contrario, se estaria ante una reparacion automatica de todo incumplimiento" (CNCom., Sala A, Marzo 17-1992, ED, 147-528).
Reparese que en estos precedentes se hace mencion al caracter restrictivo que debe primar en la reparacion del daño moral contractual, exigiendose la prueba concreta del perjuicio sufrido.
En el ambito aquiliano la situacion es distinta, ya que se descarta la necesidad de producir prueba relativa a la existencia del daño extrapatrimonial: "El daño moral se caracteriza por referir a los padecimientos o molestias que hieren las afecciones legitimas de quienes lo sufren; la comision de actos antijuridicos como el sucedido en la especie permite, por si sola, presumir su existencia.
Es una prueba in re ipsa, surge inmediatamente de los hechos mismos" (CFed., San Martin, Noviembre 8-1991, ED, 145-376). Del mismo tenor: "El daño moral no requiere prueba de su existencia y se acredita por el solo hecho de la accion antijuridica y la titularidad del derecho de la accionante. El art. 1078 del Cod. Civil habla de la obligacion de resarcir y de reparacion del agravio moral, de lo que se deduce su naturaleza resarcitoria incompatible con el concepto de pena o sancion ejemplar". (Juzgado Nacional de Primera Instancia, en lo
Civil, N 52, abril 10-1990, ED, 142-437); (CApel.CC, Mercedes, Sala I, Abril 26-1990, ED, 140-471).
Finalmente: "La entidad del daño moral no requiere prueba alguna, siendo facultad judicial su determinacion en base a lo establecido por el art. 165 del Cod. Procesal, dado que se lo tiene por acreditado con la sola comision del hecho que dio motivo a la demanda, tratandose entonces de una prueba in re ipsa, esto es, que surge inmediatamente de lo ocurrido, sin que tenga que guardar proporcion con los demas perjuicios admitidos" (CNCiv., Sala A, Mayo 18-1990, ED, 138-725). Esta distincion entre los campos contractual y aquiliano se pierde
en algunos supuestos puntuales "Si bien el daño moral no se presume cuando tiene origen contractual y es a cargo del pretensor su prueba concreta, en el caso, su existencia surge in re ipsa, toda vez que el cumplimiento parcial de la locadora de obra - empresa funeraria-
en la prestacion de sus servicios, afecto un interes juridico extrapatrimonial al privar a los familiares del fallecido manifestar sus sentimientos de respeto y afecto. En el caso, pues no se trata de conceder dicho resarcimiento fundado solo en razones de equidad (art. 907, Cod. Civil) sino que es debida al damnificado por el incumplimiento contractual que irrogo una lesion o menoscabo no patrimoniales" (CApel.CC, Moron, Sala II, Junio 4-1991, ED, 144-435).
No obstante debemos reiterar lo ya expuesto en cuanto a que no existe duda alguna en el estado de situacion actual que el daño moral tanto en el ambito contractual como extracontractual resulta indemnizable.
Debemos recalcar que la indemnizacion del daño moral no esta en funcion de la representacion que de el se hace la victima (no en concreto) sino en funcion de su constatacion por el juez y de su evaluacion objetiva (en abstracto) en el limite de lo reclamado en la demanda.
Pero el problema acuciante aparece cuando se trata de establecer con cierta certeza su valuacion ya que ¿como medir los sentimientos o el dolor padecidos?.
Se ha intentado delinear pautas para su determinacion, por ejemplo "A los efectos de determinar la cuantia del daño moral, entre otras factores, debe tomarse en cuenta la gravedad de la culpa, las condiciones personales del autor del hecho y de la victima, asi como la extension de los daños materiales, si existieren" (CNCiv., Sala E, Febrero 15-1991, ED, 142-655). tantas pautas pueden generar mas incertidumbres que certezas. En otro precedente se ha dicho que "A fin de fijar la cuantia del resarcimiento del daño moral experimentado por el juez accionante, por las expresiones vertidas por el demandado, debe valorarse la condicion social y cultural de las partes, la jerarquia de magistrado del ofendido, la capacidad economica del ofensor y la magnitud de la lesion en los sentimientos del damnifica do, no solo por la repercusion que produjo en su animo la denuncia sino por las consecuencias que la misma pudo provocar en su carrera" (CNCiv., Sala G, Noviembre 10-1989, ED, 137-202). En cuanto permite distinguirlo e independizarlo del daño material resulta util colacionar el fallo que expresa: "El daño moral reviste un caracter resarcitorio que debe atender a la gravedad del hecho y a las afecciones espirituales provocadas a los damnificados, debiendose ponderar, ademas, a los fines de su determinacion, que no se trata de un daño accesorio al daño material, por lo que su cuantia no debe depender de este" (CNCiv., Sala B, Agosto 15 1986, ED, 121-381). Tambien "En la determinacion de la cuantia del daño moral, no ejerce ninguna influencia la circunstancia de haber o no sufrido el damnificado daños materiales, paralelamente, causa del mismo hecho, toda vez que son lesiones de indole diferente, cuyo remedio se procura mediante regimenes juridicos distintos" (CNCiv., Sala D, Mayo 30 1984, ED, 111-462).
Resulta sumamente claro el criterio empleado en el fallo que a continuacion se transcribe: "El daño moral no tiene por que tener vinculacion con el daño material, en lo que hace a la consideracion de su cuantia, pues no es complementario ni accesorio. Tiene condicion autonoma y vigencia propia que asienta en aspectos presentes y futuros, propios del dolor, la herida a los sentimientos, los padecimientos de toda indole que el mal acarrea, las afecciones destruidas. Tiene, por ello, configuracion independiente de los detrimentos patrimoniales y de subsistencia, y no requiere la prueba de los efectos producidos por el ataque, pues surgen del hecho mismo, Re ipsa loquitur" (CNCiv., Sala C, agosto 24-1982, ED, 102-205).
Pero insistimos una vez mas, tales criterios permiten orientarnos en cuanto a las pautas de apreciacion, mas no van a terminar con la discusion que se genera en torno a su cuantia, y a la posibilidad de que el mismo daño pueda ser apreciado por dos personas en forma distinta (riesgo que aparece en menor medida en los daños materiales).
El sistema genera asi toda suerte de incertidumbres al damnificado. Acentuandose al tiempo en que un tribunal fija la cuantia del daño resarcible, porque rige la discrecionalidad judicial y, mas aun, porque en el momento de "tomar su decision se hacen oir en la conciencia del juez distintas voces". (7)
En efecto, "el principal problema que genera la cuantificacion del daño moral es que no existen reglas rigidas o que puedan aplicarse en todos los casos o que puedan representarse en formulas matematicas. Por otra parte la tarifacion rigida del daño moral, en una suma tope es `odiosa, caprichosa y violadora de principios propios del derecho de daños ...materializa en extremo la cuestion y deshumaniza un tema tan delicado, tan relacionado con los sentimientos, con lo mas intimo de la persona humana" (8)
Desde la otra vereda quienes pregonan la necesidad de su cuantificacion a traves de topes, tablas o baremos expresan que la "plena indemnidad, en terminos absolutos, es imposible, tambien cuando la pretende el criterio judicial. Por ello, el legislador garantiza el resarcimiento de los gastos y de las perdidas de ingresos y al propio tiempo, compensa los daños morales, todo ello en la medida de lo posible y debido, por medio de un sistema de
igualacion legal en sustitucion del arbitrio judicial. La valoracion de los daños de imposible evaluacion en dinero se efectua por ley, lo que en absoluto puede considerarse menos adecuado que por medio de los Tribunales. Antes, al contrario, es, sin duda, mas igualitario para toda la poblacion. "(9)
Es asi que en España la ley 30/95 sobre Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulacion de Vehiculos a Motor, dispone en el inciso 7º de su Anexo: "La cuantia de la indemnizacion por daños morales es igual para todas las victimas y la indemnizacion por los daños psicofisicos se entiende en su acepcion integral de respeto o restauracion del derecho a la salud". Los montos indemnizatorios son fijados por los baremos que incluye el Anexo.
No podemos dejar de coincidir en que "La determinacion de los montos indemnizatorios genera gran incertidumbre, y para contribuir a despejarla puede ser util el auxilio de baremos, tablas o indices siempre que les sea asignado el mero alcance de indicadores auxiliares. (10)
Sin dejar de señalar que en nuestro ordenamiento legal (por lo menos para Capital Federal y en el interior para los Juzgados Federales) el primer tope esta dado por el monto reclamado en la demanda (art. 330 del cod. procesal), suma que el Juez no podra exceder bajo apercibimiento de haber decidido "ultra petita" en clara violacion al principio de congruencia que le impone el art. 163 del codigo de rito.
Regimen actual.
La ley 17.711 ha incorporado dos textos nuevos: el art. 522 (que anteriormente se referia a la clausula penal) y el art. 1078. El art. 522 dispone: "En los casos de indemnizacion por responsabilidad contractual el juez podra condenar al responsable a la reparacion del agravio moral que hubiere causado, de acuerdo con la indole del hecho generador y circunstancias del caso".
El art. 1078 CC, a su vez, establece: "La obligacion de resarcir el daño causado por los actos ilicitos comprende, ademas de la indemnizacion de perdidas e intereses, la reparacion del agravio moral ocasionado a la victima. La accion por indemnizacion del daño moral solo competera al damnificado directo; si del hecho hubiere resultado la muerte de la victima, unicamente tendran accion los herederos forzosos".
Estos textos determinan las siguientes conclusiones (11): 1) Amplitud. En la actualidad puede reclamarse el daño moral generado por un hecho ilicito o por un incumplimiento contractual. Con todo, en el primer caso la ley es mas enfatica: la obligacion de resarcir "comprende" la indemnizacion del daño moral; en el segundo en cambio, es discrecional del juez apreciar "la indole del hecho generador" y las "circunstancias del caso". 2) ¿Daño o agravio moral? Ya vimos que el agravio es una especie del daño moral. Sin embargo, y a pesar de la enorme carga ideologica que, en nuestra doctrina, tiene el uso de una u otra expresion la ley 17.711 los emplea promiscuamente. Llambias piensa que se ha regulado exclusivamente el "agravio moral", esto es, que solo seria reparable el daño moral causado con dolo. La interpretacion dominante, y la jurisprudencia corriente, empero, sostienen que cabe la indemnizacion de cualquier daño moral, criterio al que adherimos con las reservas del caso. 3) Legitimados para accionar. Pueden accionar: I) el damnificado directo (art. 1078 CC, v. art. 1079); II) si, a consecuencia del hecho que produjo el daño moral, aquel damnificado muere, tienen accion sus herederos forzosos (arts. cits.); III) si, en cambio, un
hecho produce daño moral, y el damnificado directo muere por otra causa distinta, "la accion civil no pasa a los herederos y sucesores universales sino cuando hubiese sido entablada por el difunto" (art. 1099 CC), a menos que no haya habido tiempo material para demandar, conf. CNCiv. en pleno ("Lanzillo c/Fernandez Narvaja", 7-III-77, ED 72-320).
Resulta destacable lo dispuesto por el plenario de la Camara Nacional de Apelaciones en lo Civil en los autos "Ruiz, Nicanor y otro c. Russo, Pascual P." del 28-2-1994, en cuanto a que "Cuando el hecho resulta la muerte de la victima, los herederos forzosos legitimados para reclamar la indemnizacion por daño moral segun lo previsto por el art. 1078 del codigo Civil, no son solo los de grado preferente de acuerdo al orden sucesorio".
Finalmente debemos destacar que compartimos el criterio que niega legitimacion activa a las personas juridicas que en este campo no pueden esgrimir una lesion a los sentimientos ni padecimiento reflejado en dolor en las afecciones que pueda producirle un desequilibrio emocional. (12)
El daño moral en los proyectos de reforma.-
El tratamiento del daño moral en los proyectos de reforma responde a las directivas actuales sobre la materia. El proyecto de Codigo Unico de 1987 (ley 24.432, vetada integramente por el decreto 2719/91) reforma el art. 522 estableciendo que "la indemnizacion comprende el daño moral", mantiene en cambio el art. 1078.
De los dos proyectos de reformas del año 1993, el de la Comision designada por decreto 468/92 establece en el art. 1567 que "La indemnizacion comprende el daño material y el moral", para luego fijar en el art. 1571 que "El juez debe determinar el monto del daño moral con independencia del daño material sufrido, tomando en consideracion la indole del hecho generador y demas circunstancias del caso".
Por otra parte el proyecto sancionado por la Camara de Diputados diseña el tema en dos normas que responden a la numeracion actual.
El art. 522 establece: "La indemnizacion comprende el daño moral. En los casos de daño moral y patrimonial, causados por infracciones contractuales, sera de aplicacion la facultad judicial morigeradora consagrada en el articulo 1069". El art. 1078 a su vez expresa que "La obligacion de resarcir los perjuicios causados por los actos ilicitos comprende el daño moral. La accion por indemnizacion del daño moral competera al damnificado directo, y en vida de este a sus padres, hijos y conyuge. Si del hecho sobreviene la muerte de la victima, tendran accion sus ascendientes, descendientes, conyuge y hermanos".
Como puede verse -y ya lo anticiparamos- los proyectos, en general, siguen los lineamientos doctrinarios y jurisprudenciales que se advierten en la actualidad.
Reflexiones finales.
Nuestro Codigo Civil no contiene pautas que permitan determinar en forma matematicamente exacta (lo cual seria imposible) la determinacion del daño moral. Tampoco fija topes indemnizatorios como los del Proyecto de Codigo Unico de 1987 (si bien para daños especificos como los previstos en el art. 1113 de la ley 24.032 vetada integramente por el decreto 2719/91).
En tanto, las victimas de daños tendran necesariamente que confiar en la apreciacion judicial para ver satisfechos sus reclamos. Lo que no puede dejar de apreciarse es que no existe, ni existira nunca la posibilidad de generalizacion en ningun tipo de daño (patrimonial o extrapatrimonial), sea que se opte por la vigencia de tablas topes o baremos o por la apreciacion discrecional del juez, quien en definitiva tiene la ultima palabra.
Ref. Jurisprudenciales
***77020001 "Lanzillo c/Fernandez Narvaja", C.N.Civ., 7/03/1977, ED, 72-320. ***94020001 "Ruiz, Nicanor y otro c/Russo, Pascual P.", C.N.Civ., 28/02/1994. *** "Industria Maderera Lanin S.R.L. c/Gobierno Nacional y/o Ministerio de Agricultura y Ganaderia", C.S., 30/06/1977, E.D., 73-717.
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